LA VITAMINA D Y EL CORAZÓN

 La Vitamina D (VD) es casi una hormona. Desde el descubrimiento de su función principal, que es la de evitar la Osteomalacia (huesos débiles) en los niños y la Osteoporosis (huesos frágiles) en los adultos, son escasos los estudios con resultados concretos sobre otras posibles acciones de este complejo vitamínico. Sabemos que la luz ultravioleta solar activa los precursores de la VD. Sin embargo, de forma inexplicable, los niveles de VD en sangre son bajos en muchas personas que habitan en regiones donde existe gran exposición a la luz solar y en algunas personas, incluso, esos niveles son extremamente bajos. Lo que nos lleva a pensar que además del sol existen otros factores determinantes de los niveles sanguíneos de VD.

Existen pocos estudios sobre la influencia de esa vitamina en el funcionamiento de otros órganos del cuerpo humano o sobre su papel en el aparecimiento o evolución de alguna enfermedad. En cuanto al corazón y a las arterias, hay varias dudas, pero se sabe que existen receptores de esa prohormona en estos tejidos.   

  • ¿Tiene algo que ver con el corazón grande? Sabemos que esta enfermedad (Insuficiencia cardiaca) afecta a muchas personas, discapacitándolas de forma progresiva. Además de una predisposición genética, otros factores como las bebidas alcohólicas en exceso y hasta infecciones por virus pueden ser causa de la enfermedad.  

  • ¿Participa de alguna forma en el proceso de un infarto de miocardio?, ¿Es causa de muerte prematura debido a problemas de corazón?
      

En fin, como ven, pueden existir infinidad de preguntas.

Un estudio completado recientemente reveló que el uso prolongado de VD a altas dosis (2.000 UI/día) no tiene acción significativa para evitar infartos de miocardio y por tanto, para evitar las muertes de origen cardiaca.

De cualquier forma, controlando los factores de riesgo clásicos como el hábito de fumar, la diabetes, la tensión arterial alta, el colesterol y los triglicéridos elevados en sangre, uso excesivo de las bebidas alcohólicas y el ejercicio físico regular, continúan siendo las maneras más prácticas de prevenir o evitar que progresen estas enfermedades. Por tanto, hasta tener los resultados de nuevos estudios, es prudente hacer el control médico regular para verificar los niveles en sangre de esta vitamina y en caso de ser bajos, no parar de tomar una dosis adecuada, suficiente de VD para que esos niveles lleguen a lo normal (entre 30-100 nanogramos por ml).  

¡Sin olvidar que algunos rayos de sol siempre van a ser útiles para este propósito! 

 

 

Dr. Jorge Bejarano 
Miembro, Sociedad Europea de Cardiología 

 

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